En Oaxaca, la tierra no solo se cultiva, también se moldea. Desde hace siglos, en comunidades zapotecas como San Marcos Tlapazola, el barro rojo se transforma en vasijas, comales y otras piezas que acompañan la vida cotidiana o que, en manos expertas, se elevan al rango de arte.
Detrás de estas piezas hay una historia profundamente femenina. Son las mujeres quienes, generación tras generación, han conservado el conocimiento de la alfarería tradicional, aprendiendo desde niñas a trabajar la arcilla con paciencia, fuerza y creatividad.
Todos los días, y especialmente al acercarnos al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, vale la pena reconocer a las artesanas que sostienen estas tradiciones y que, al mismo tiempo, han logrado innovar, organizarse y posicionar su trabajo a nivel nacional e internacional.
Uno de los ejemplos más representativos es el colectivo Mujeres del Barro Rojo, integrado por artesanas zapotecas que han convertido una práctica ancestral en una forma de resistencia cultural, identidad comunitaria y expresión artística.
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La tradición del barro rojo en San Marcos Tlapazola
La alfarería en San Marcos Tlapazola, Oaxaca, tiene raíces profundamente antiguas. La técnica del barro rojo forma parte de una tradición que se remonta a más de tres mil años, vinculada con los pueblos zapotecas que habitaron la región.
A diferencia de otros centros alfareros, en esta comunidad el proceso sigue realizándose de manera completamente manual. No se utiliza torno o molde, cada pieza se construye lentamente con las manos, para formar vasijas, jarras o comales.
El proceso comienza con la recolección de la arcilla en los cerros cercanos al pueblo. Posterior a la recolección, la arcilla se prepara antes de comenzar a moldearla.
Una vez formada la pieza, ésta se deja secar y se bruñe con piedras para alisar su superficie. El acabado brillante característico de estas piezas se logra mediante un proceso conocido como bruñido, primero se aplica una fina capa de arcilla diluida en agua, conocida como engobe, sobre la superficie, y después se pule cuidadosamente con piedras hasta obtener un brillo intenso. Este proceso no solo embellece las piezas, sino que también aporta cierta impermeabilidad. Finalmente, las piezas se cuecen en hornos de leña tradicionales.
El colectivo Mujeres del Barro Rojo
En Oaxaca, la alfarería es una práctica profundamente vinculada con las mujeres. Desde niñas observan a sus madres y abuelas trabajar el barro, aprendiendo poco a poco cada etapa del proceso.
Este conocimiento no suele transmitirse en talleres formales, sino dentro del hogar. La cocina, el patio o el espacio de trabajo familiar se convierten en lugares de aprendizaje donde se comparten técnicas, historias y experiencias.
Historia que comparte Macrina Mateo Martínez, artesana zapoteca originaria de San Marcos Tlapazola. Macrina comenzó a trabajar el barro desde muy pequeña. Con el tiempo, decidió llevar las piezas de su comunidad a ferias artesanales y espacios culturales fuera de Oaxaca, rompiendo con las normas que tradicionalmente limitaban la participación de las mujeres en el comercio.
De esta iniciativa surgió el colectivo Mujeres del Barro Rojo, en zapoteco, Raa´ unaa´ shte yú shnia. Un grupo de 15 artesanas que trabajan juntas para producir, vender y promover su trabajo.
El colectivo no solo ha fortalecido la economía de las familias de la comunidad, sino que también ha permitido que las artesanas tengan mayor visibilidad en el ámbito cultural y artístico.
Sus piezas han sido presentadas en ferias artesanales, exposiciones y encuentros internacionales de alfarería, donde el barro rojo de Tlapazola ha sido reconocido por su calidad, su estética y su profunda conexión con la tradición zapoteca.
Innovación dentro de la tradición
Aunque la alfarería de San Marcos Tlapazola está profundamente ligada a técnicas ancestrales, Las Mujeres del Barro Rojo, encontraron maneras de innovar sin perder la esencia de la tradición.
Para mediados de la década de 1980, cuando las ventas de la alfarería comenzaron a disminuir, el gobierno mexicano impulsó programas de capacitación para artesanos. Fue entonces cuando Macrina Mateo Martínez, con apenas 18 años, decidió viajar para aprender nuevas técnicas, algo poco común para las mujeres de su comunidad en ese momento.
Durante una estancia en Guadalajara conoció el trabajo de ceramistas que elaboraban distintas formas, como floreros, piezas que no se producían en San Marcos porque no formaban parte de la vida cotidiana del pueblo. Esta experiencia le permitió imaginar nuevas posibilidades para el barro rojo de su comunidad.
Como menciona un artículo del New York Times, en una entrevista con la artesana Elia Mateo, con el tiempo otros alfareros comenzaron a seguir este camino, ampliando la variedad de piezas que producen. Hoy en día, además de los objetos tradicionales, muchas artesanas elaboran jarras, vasijas, platos y otras piezas que atraen tanto a visitantes como a coleccionistas de artesanía.
Piezas de Macrina Mateo en DeCorazón México
En DeCorazón México contamos con una selección de piezas elaboradas por este gran colectivo de mujeres artesanas, entre ellas obras de Macrina Mateo, que reflejan la riqueza de la tradición alfarera y la creatividad que ha caracterizado su trabajo. Algunas de las piezas que forman parte de esta selección son:




Cada una de estas piezas conserva el proceso tradicional de elaboración a mano y el característico acabado bruñido del barro rojo.
Conclusiones
En el contexto del 8 de marzo, reconocer el trabajo de las mujeres artesanas es también reconocer la importancia de los saberes tradicionales y del trabajo comunitario.
Las mujeres del barro rojo han demostrado que la artesanía puede ser una forma de innovación, resistencia cultural y una fuente de ingresos para sus familias.
A través de sus manos, la tierra se convierte en historia, identidad y creatividad. El barro rojo de San Marcos Tlapazola nos recuerda que el arte también puede surgir de la vida cotidiana y que, muchas veces, las manos que sostienen las tradiciones son las mismas que están abriendo nuevos caminos.
Bibliografía
Díaz, M. (2022, octubre). Mujeres del barro rojo. Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. https://fahho.mx/mujeres-del-barro-rojo/
Feria Maestros del Arte. (s. f.). Macrina Mateo Martínez – Mujeres del barro rojo. https://feriamaestros.com/pages/profilemacrinamateomartinezmujeresdelbarrorojo
Fiesta Latina. (s. f.). Macrina Mateo Martínez y las Mujeres del Barro Rojo. https://fiestalatina.org/es/speaker/macrina-mateo-martinez-y-las-mujeres-del-barro-rojo/
Needleman, D. (2018, 31 de octubre). Artesanas de Oaxaca: el barro como forma de vida. The New York Times. https://www.nytimes.com/es/2018/10/31/espanol/america-latina/oaxaca-mujeres-ceramica.html
Revista Quixe. (2022, 29 de octubre). Mujeres del barro rojo: una historia de esfuerzo, trabajo y amor. https://revistaquixe.com/2022/10/29/mujeres-del-barro-rojo-una-historia-de-esfuerzo-trabajo-y-amor/




