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Entre sones y zapateados: un viaje por las danzas de México

Introducción danzas de México

México es un país donde la diversidad cultural se expresa en cada rincón, y las danzas tradicionales son un reflejo vivo de esta riqueza. Cada región conserva movimientos, vestimentas y rituales que cuentan historias de fe, resistencia, sátira y memoria histórica. Desde los ritmos de los tamborazos de Sinaloa hasta los saltos festivos de los chinelos en Morelos, pasando por los arreos ganaderos de Oaxaca y los rituales afrodescendientes de la Costa Chica, estas danzas transmiten identidad y fortalecen la cohesión comunitaria. En este recorrido, exploraremos cuatro de estas manifestaciones emblemáticas, conociendo su origen, significado y el legado cultural que mantienen vivo el corazón de México.

La Danza de los Judíos o Matachines en Sinaloa

En Sinaloa, durante la Cuaresma y la Semana Santa, las calles se llenan de los llamados Judíos o Matachines, personajes que con danzas al son del tambor, vestimentas coloridas y máscaras tenebrosas recorren los pueblos para divertir, inquietar y mantener viva una tradición con más de cuatro siglos de historia.

Esta danza, heredada de las comunidades Yoremes y con raíces prehispánicas, surgió de la fusión entre creencias indígenas y el catolicismo introducido por los españoles. Los danzantes portan máscaras talladas en madera o cuero —nunca de plástico—, que representan figuras demoníacas asociadas a los antiguos “judíos” que condenaron a Cristo. Su atuendo se complementa con tenábaris[1] y coyoles[2], que producen un sonido rítmico al compás del tambor hecho de piel de venado.

Muchos hombres asumen este papel como cumplimiento de una manda, una promesa que deben sostener durante tres años. Finalmente, el Sábado de Gloria, se quema la máscara para simbolizar el cierre del ciclo y dejar atrás los pecados representados.

La Danza de los Rubios de Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca

La Danza de los Rubios, también llamada de los Pachecos, es una tradición de la Mixteca baja de Oaxaca, particularmente en Juxtlahuaca y Tecomaxtlahuaca, que representa la vida de los arrieros que conducían ganado. Nacida hace más de un siglo, conserva el ambiente festivo de aquellos hombres que, tras sus jornadas, se reunían alrededor de una fogata con aguardiente, jarana y violín para relatar sus vivencias.

Los personajes principales son el Caporal, el Rubio, el Alvarado, el Pachequito, María Lencha y el Torito —este último simbolizado con un armazón triangular forrado en piel de res y cuernos de bovino. La música que acompaña la danza incluye sones como el del caballito o el del torito.

La indumentaria remite al mundo ganadero: chivarras de piel[3], espuelas, sombrero de ala ancha, mascadas, capulina de venado[4], látigo y máscaras elaboradas por artesanos locales que representan la jerarquía de la hacienda. El Caporal, figura de autoridad, utiliza un cuerno para marcar el ritmo, mantener el orden y convocar a los danzantes, tal como se hacía en los arreos reales de ganado. Esta danza se mantiene viva como una herencia cultural que mezcla música, teatro y memoria de las faenas del campo.

Los Chinelos de Morelos: sátira y fiesta

La danza de los chinelos tiene su origen en la época colonial y surge como una forma de burla y parodia hacia los españoles durante las festividades de Carnaval, permitiendo a los indígenas expresar inconformidad, creatividad y humor. El término “chinelos” proviene del náhuatl zineloquie, que significa “disfrazado”.

Los bailarines lucen trajes espectaculares y coloridos, compuestos por túnicas de terciopelo largas —según algunos autores, una burla hacia las túnicas de los sacerdotes o la vestimenta de dormir de los españoles—, adornadas con bordados, lentejuelas y otros detalles brillantes, además de sombreros altos decorados con plumas y flores. Las máscaras, con facciones europeas exageradas, barbas prominentes y bigotes, son el elemento más icónico, representando la sátira hacia los conquistadores.

El baile se caracteriza por movimientos de brincos y pasos ágiles, siempre sincronizados con la música de banda, y constituye un acto de resistencia cultural y afirmación de identidad. Durante el Carnaval, especialmente en localidades como Tepoztlán, los chinelos son los protagonistas de desfiles y celebraciones con música, danza y participación comunitaria. Además, comparsas de chinelos se han incorporado en zonas como Xochimilco y Tláhuac, en la Ciudad de México. Los chinelos no solo entretienen, sino que simbolizan la historia, la identidad y la creatividad de la comunidad, manteniendo viva esta tradición que se adapta a los tiempos modernos sin perder su esencia histórica.

Los Chinelos de Morelos

La Danza de los Diablos de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca

La Danza de los Diablos es originaria de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, practicada principalmente durante las festividades del Día de Muertos. Sus raíces se remontan a la época colonial, cuando los esclavos africanos utilizaban este ritual como forma de resistencia simbólica y para rendir homenaje al dios africano Ruja, buscando la liberación del yugo colonial.

Los danzantes, conocidos como «diablos», visten máscaras elaboradas artesanalmente con crines de caballo, cuernos de venado y pieles, y ropa con flecos, representando la conexión con sus ancestros africanos y la naturaleza. El grupo es liderado por el Diablo Mayor o Tenango, quien marca el ritmo y dirige la danza, mientras que la Minga, un hombre disfrazado de mujer, aporta humor y sátira.

El baile se caracteriza por zapateados vigorosos, movimientos enérgicos y sonidos que imitan rugidos, acompañados de música tradicional con instrumentos como charrasca, bote, armónica y violín. Esta danza no solo entretiene, sino que también es un acto de afirmación de identidad y cohesión comunitaria, transmitiendo el legado afrodescendiente y fortaleciendo el sentido de pertenencia.

En DeCorazón México puedes encontrar una auténtica máscara de diablo tallada en madera y elaborada en Santiago Juxtlahuaca, una pieza única llena de historia y significado cultural. [Link de la Máscara de Diablo]

Máscara diablo

Conclusión

Las danzas tradicionales de México son mucho más que espectáculos coloridos; son narrativas que conectan pasado y presente, preservan tradiciones y reflejan la diversidad de comunidades y pueblos originarios. Cada zapateado, cada máscara y cada vestimenta lleva consigo siglos de historia, creatividad y resistencia cultural. Conocer estas danzas es reconocer la herencia indígena y afrodescendiente que hay en México, a veces olvidada. Sigamos honrando y reconociendo la cultura mexicana, asegurando que nuevas generaciones puedan disfrutar, aprender y continuar celebrando esta riqueza a través del baile y la música.

Referencias

Debate Los Mochis. (2018, abril 1). Tradición judíos pueblo mayo yoreme Sinaloa Semana Santa. https://www.debate.com.mx/losmochis/tradicion-judios-pueblo-mayo-yoreme-sinaloa-semana-santa-20180401-0150.html

Esto es Sinaloa. (s.f.). Judíos: una tradición yoreme con más de 400 años en Sinaloa. https://estoessinaloa.com/judios-una-tradicion-yoreme-con-mas-de-400-anos-en-sinaloa/

NVI Noticias. (2024, agosto 4). Las capulinas de doña Gabriela, tradición de la Danza de los Rubios. https://www.nvinoticias.com/oaxaca/general/las-capulinas-de-dona-gabriela-tradicion-de-la-danza-de-los-rubios/164256

Museo Nacional de Antropología. (s.f.). El Torito. https://www.mna.inah.gob.mx/detalle_pieza_mes.php?id=299

Instituto Nacional de Antropología e Historia. (s.f.). Chinelos: una danza típica de Morelos en el INAHFest. https://www.inah.gob.mx/foto-del-dia/chinelos-una-danza-tipica-de-morelos-en-el-inahfest

La Posada del Valle. (s.f.). La historia de los Chinelos. https://www.laposadadelvalle.com/post/la-historia-de-los-chinelos

CIESAS. (s.f.). La danza de los diablos: identidad y cohesión comunitaria. https://ichan.ciesas.edu.mx/la-danza-de-los-diablos-identidad-y-cohesion-comunitaria/

Once Noticias. (s.f.). Danza de los diablos: tradición afrodescendiente en la costa de Guerrero y Oaxaca. https://oncenoticias.digital/reportajes-especiales/danza-de-los-diablos-tradicion-afrodescendiente-en-la-costa-de-guerrero-y-oaxaca/7460/

México Desconocido. (s.f.). Danza de los diablos: legado afrodescendiente en México. https://www.mexicodesconocido.com.mx/danza-de-los-diablos-legado-afrodescendiente-en-mexico.html


[1] Los tenábaris, o tenebois, son hileras de capullos secos de mariposa rellenos con piedritas, cosidos con hilo. Se colocan en las pantorrillas de los danzantes para producir un sonido parecido al de sonajas al bailar.

[2] Los coyoles son cinturones de cuero de los que cuelgan carrizos o varitas, que al chocar entre sí emiten un sonido rítmico. Los danzantes las llevan en la cintura.

[3] Las chivarras son chaparreras hechas de pieles de cabra curtidas con pelo.

[4] Las capulinas son chamarras de piel de venado.

Danzas de México

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